- La jornada ha tenido como objetivo poner en valor las propiedades nutricionales de esta materia prima y promover su uso en la alimentación de las personas
- El Gremio ha puesto en valor la necesidad de contar con el apoyo institucional para que la algarroba obtenga el reconocimiento y promoción que merece y conseguir, así, que el cliente lo conozca, lo reconozca y, por lo tanto, lo demande en los establecimientos

El Gremio de Panaderos y Pasteleros de Valencia ha participado en la jornada ‘Nuevos Productos Gastronómicos con Harina de Algarroba’ organizada por la Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca y en la que también han colaborado la Fundación Premios Rei Jaume I; el Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos, IATA; y la Federación Empresarial Hostelera de València.
La jornada, que ha tenido como objetivo poner en valor las propiedades nutricionales de esta materia prima y promover su uso en la alimentación de las personas, ha contado con la presencia del conseller de Agricultura, Miguel Barrachina, quien ha destacado las posibilidades de la harina de algarroba, un fruto con alto valor nutricional cuyo cultivo favorece la economía social y la sostenibilidad agrícola en el Mediterráneo.
Barrachina ha recordado que España es el primer productor mundial de algarrobas, con una producción anual de entre 60.000 y 70.000 toneladas y cerca de 55.000 árboles diseminados y es la Comunitat Valenciana quien lidera la producción a nivel nacional, con 33.000 toneladas anuales.
El arte de la panadería artesana con harina de algarroba
El presidente del Gremio de Panaderos y Pasteleros de Valencia, Juanjo Rausell, ha tenido una presencia destacada durante la jornada, en la que ha presentado la ponencia “El arte de la panadería artesana con harina de algarroba”.

Durante su intervención, Juanjo Rausell, ha destacado que la panadería artesana es un sector tradicional, pero en constante innovación para tratar de sorprender a los consumidores con sabores nuevos, manteniendo la excelencia y calidad de los productos y apostando por prácticas y materias primas más saludables y sostenibles y, para ello, una de las formas más efectivas de hacerlo a través del uso de ingredientes naturales en las elaboraciones.
“La harina de algarroba nos permite crear diferentes elaboraciones, desde panes artesanos, pasando por empanadillas, cruasanes, napolitanas o brownies, entre otras. La algarroba puede ser, en el futuro, una variedad más para el sector y también para el consumidor debido a las excelentes propiedades nutricionales de este alimento”, ha subrayado Juanjo Rausell.
Asimismo, el presidente del Gremio ha puesto en valor la necesidad de contar con el apoyo institucional para que la algarroba obtenga el reconocimiento y promoción que merece y conseguir, así, que el cliente lo conozca, lo reconozca y, por lo tanto, lo demande en los establecimientos.

La Algarroba en la Panadería y Gastronomía Valenciana
Durante la jornada, ha tenido lugar también una mesa redonda, moderada por Ernesto Fernandez, director general de la Industria y Cadena Agroalimentaria, y en la que han participado el presidente del Gremio de Panaderos y Pasteleros de Valencia, Juanjo Rausell; María José Martínez, chef con estrella Michelin propietaria del Restaurante Lienzo y Santos Ruiz, periodista gastronómico del periódico Levante.
En ella, se ha puesto de manifiesto las cualidades nutricionales de la algarroba, una materia prima de la que España es el principal productor del mundo; así como también la sostenibilidad económica del producto, sus factores medioambientales o los beneficios para la salud de las personas.
El presidente del Gremio, Juanjo Rausell, ha hecho hincapié en las características que hacen de este producto una materia prima con mucho potencial en la elaboración de los productos de panadería y pastelería artesana, pero ha incidido en la necesidad de despertar el interés del consumidor difundiendo y promocionándolo.
Por su parte, María José Martínez ha explicado que, durante mucho tiempo, la algarroba ha sido un producto denostado porque, tradicionalmente, se ha usado como alimentación animal, pero ha subrayado también la importancia de darle valor y promocionarlo y para ello, ha coincidido con Rausell, en que es necesario tener “una base institucional”.
Por último, Santos Ruiz ha insistido en la necesidad de contar con embajadores que recuerden al consumidor los beneficios y cualidades de la algarroba, así como con el apoyo del Estado para mantener la agricultura del futuro.





